¿Qué es la malassezia en perros?

Es un género de hongos (reino fungi). Se encuentra normalmente en la piel de los animales, incluidos los humanos, y es la causa de la caspa y de una enfermedad infecciosa y no contagiosa de la piel llamada Pitiriasis versicolor

M.V. Milagros Reyes

La malassezia no es más que una levadura que forma partes de la flora normal del cuerpo, que aparecen cuando el perro (mascota) tiene alguna otra patología que está afectando. Ellas son oportunistas, aprovechando de proliferar.
Para poder controlar su proliferación debemos comenzar erradicando la patología primaria que afecta al perrito, como sería algún tipo de alergias, parasitosis, uso de esteroides por tiempos prolongados, antibióticos etc.
La malassezia tiene un olor característico y produce seborrea
(Caspa), inflamación, prurito y una grasa característica.
Se presenta secundario a otras patologías como lo comentamos hace rato y con mayor frecuencia en animales adultos que presentan hiperqueratosis o engrosamiento de la piel por razones de edad etc.
Otra forma de corregirla es dependiendo de lo extenso o no que este, se puede tratar con anti fúngicos, champú antimicótico y antiseborreico y si la lesión es pequeña se puede tratar con alguna pomada local.
Nunca olviden que la mascota es nuestro más fiel amigo y parte de nuestra familia.
El siempre da sin esperar nada a cambio, naca cuesta darle la atención que necesita para que se mantenga sano y feliz.
¿La malassezia en perros es contagiosa?
La malassezia, en general, no es contagiosa. Hay varias especies y, en principio, la que se encuentra en perros no infectaría a humanos, aunque esta posible zoonosis se encuentra en revisión actualmente, ya que se ha comprobado que Malassezia pachydermatis ha infectado a algunas personas de especial vulnerabilidad, como bebés prematuros o adultos inmunosuprimidos ingresados en unidades de cuidados intensivos, por transmisión desde las manos de personal sanitario.
¿Cómo se origina una infestación por malassezia en los perros?
La malassezia es un organismo que se encuentra de manera habitual en la piel y en las mucosas de los perros y de otros animales. Cuando algún factor altera el equilibrio natural de una piel sana, la población de malassezia se dispara, se descontrola y se convierte en patológica.
Las alergias y los trastornos que afectan a la capa más externa de la piel son las enfermedades que suele padecer un perro en el que también veremos un sobrecrecimiento de malassezia. Este se anima gracias a un ambiente más húmedo, más cálido, más graso y a una disminución de las defensas. Es más habitual en temporadas de calor.
Enfermedades hormonales que tienen efectos de inmunosupresión sobre el organismo, al igual que tratamientos prolongados o no con corticoides o antibióticos o trastornos que incrementan la secreción de las glándulas sebáceas son otros factores que se relacionan con un aumento en la población de malassezia.
Síntomas de malassezia en perros
Una infestación patológica de malassezia es más común en los pliegues del cuerpo del perro, donde se dan las condiciones más propicias para su proliferación. Los síntomas que con mayor frecuencia van a asociarse a un aumento en la población de malassezia son los siguientes:
Inflamación.
Picor de intensidad variable.
Diferentes lesiones en la piel.
Alopecia.
Eritema, que es el enrojecimiento de la piel.
Descamación, sobre todo grasa, aunque habrá casos de seca.
Engrosamiento de la piel.
Hiperpigmentación, es decir, la piel aparece oscurecida.
Costras.
Olor rancio.
En algunos casos a la vez se produce una foliculitis.
Estos se originan en el abdomen y se extienden a axilas, ingle y cuello.



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