Mascotas en medio de la pandemia

Los cambios de rutina, de horarios, el pasar más tiempo en casa…. han sido algunas de las novedades que nos trajo la pandemia en este año. Inicialmente se creía que sería cuestión de semanas volver a la normalidad, pero no fue así. El mundo a nuestro alrededor cambió 180 grados y nuestras vidas dentro de casa también

Los cambios de rutina, de horarios, el pasar más tiempo en casa…. han sido algunas de las novedades que nos trajo la pandemia en este año. Inicialmente se creía que sería cuestión de semanas volver a la normalidad, pero no fue así. El mundo a nuestro alrededor cambió 180 grados y nuestras vidas dentro de casa también.
Familias enteras conviviendo 24/7, personas pasando más tiempo consigo mismas a pesar de estar acostumbradas a una vida llena de actividades por fuera de casa.
Para las mascotas que ya llevaban buen tiempo viviendo con sus propietarios y tenían rutinas determinadas, desayuno, juego, paseo, salida a caminar, dormitar y algunas horas de soledad mientras los propietarios estaban trabajando o paseando... nuestros cambios  de estilo de vida han generado una necesidad de readaptación.
Desde el manejo comportamental se presentan  casos en los que las mascotas se han sentido a gusto con el tiempo extra  de sus padres en casa, pero no ha sido así para todas y algunas han presentado alteraciones.
En mi última práctica tuve la posibilidad de hacer énfasis en medicina interna de felinos junto a la doctora Carolina Vargas, y varias veces hablamos sobre los cambios comportamentales que estaban presentando muchos felinos que llegaban a consulta. Los motivos más comunes: “Se está acicalando muchísimo; llega al punto de quedar sin pelo en una parte del cuerpo (alopecia). Está apático, cada vez pasa menos tiempo conmigo y se esconde, está comiendo mucho más que antes, o está con menos hambre… empezó a dañar los muebles, no se me despega un minuto...” entre otros.
Es muy importante aclarar que antes de interpretar estas situaciones como un problema netamente comportamental es necesario descartar primero cualquier patología (problema orgánico). Pero habrá casos en los cuales estarán a la vez los dos problemas, ya que un cambio en el comportamiento puede ser un aviso de un problema orgánico o al contrario. El tiempo extra en casa también ha ayudado para que los propietarios desarrollen un ojo más agudo para detectar cambios en las mascotas y consultar a tiempo con sus veterinarios.

Durante este tiempo irregular ha aumentado en el mundo la adopción de perros y gatos, las imágenes de albergues vacíos se han vuelto  virales día a día. Al pasar más tiempo en casa, muchas personas se dieron cuenta de que querían más compañía; algunos que ya tenían mascotas  han querido agregar un miembro más a la familia. Como consecuencia, en las consultas de felinos me han llegado varios pacientes con casos de estrés muy fuerte por no haber realizado introducciones correctas. Los gatos dejaban de comer, de entrar a la caja de arena, atacaban al recién llegado y la casa se volvía un campo de batalla. En algunos pacientes el estrés dio pie a la aparición de otras patologías más fuertes, que han requerido manejo intrahospitalario para su recuperación.
Acudir a protocolos de introducción de felinos y caninos aumenta las posibilidades de lograr una relación sana de nuestras mascotas para una vida feliz y llena de bienestar en el hogar. Como cada mascota es un mundo, no hay reglas exactas y por eso la medicina y los veterinarios nos adaptamos a cada paciente y de ellos aprendemos día a día.

Durante este tiempo he estado trabajando de forma virtual en introducciones a la vida del cachorro para nuevas familias. A veces consultaban cuando ya habían pasado varios meses de la llegada y las mascotas habían generado esquemas de comportamiento como si siempre fuéramos a estar 24/7 en casa. Cuando se abrieron de nuevo las puertas para la nueva vida semi-abierta de pandemia, el nuevo integrante presentó  conductas de abandono, hiperapego y ansiedad por separación.
Trabajar en equipo con el veterinario con conocimientos de comportamiento, o con el etólogo, es esencial para romper estos esquemas, pero aún mejor es la prevención de la aparición de estos problemas.

La veterinaria está dando pasos cada vez más grandes en esta dirección, el conocimiento de la salud mental y física de los animales está creciendo a diario y aprovecharlo en beneficio del bienestar de las mascotas es un compromiso de todos. La pandemia nos ha enseñado que el trabajo en equipo es la forma de salir adelante, funciona igual en el mundo autónomo de los animales.





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