Enfermedad del disco intervertebral

Es el trastorno neurológico diagnosticado con más frecuencia en la medicina veterinaria junto a los ataques epilépticos, hay una prevalencia aproximada del 2%, esto quiere decir que de 100 perros 2 van a tener hernia de disco en su vida y van a asistir a la consulta una o varias veces por este motivo

 

  

M.V. Joaquín Esteves
Farmanimal Pet Shop

Es una enfermedad sumamente frecuente pero no por eso siempre es manejada de la forma más adecuada.
Está relacionada a la degeneración del núcleo pulposo de la articulación intervertebral y en algunos casos compresión de la médula espinal, eventualmente, afecta la raíz de los nervios que emergen de la médula y en estos casos suele dar mucho dolor.
Es el trastorno neurológico diagnosticado con más frecuencia en la medicina veterinaria junto a los ataques epilépticos, hay una prevalencia aproximada del 2%, esto quiere decir que de 100 perros 2 van a tener hernia de disco en su vida y van a asistir a la consulta una o varias veces por este motivo.
Los signos clínicos de las hernias de disco intervertebral son: distintos grados de ataxia, distintos grados de paresia, distintos grados de dolor radicular pero se diferencia en cómo afecta los diferentes miembros y de la manera que afectan a los reflejos en cada uno de los 4 miembros. Esto nos orienta en donde está el origen de la lesión. Si existe una lesión entre las vértebras C2 y C5 tendremos afectados los 4 miembros con signo de motoneurona superior en los miembros torácicos y pelvianos, si la patología está entre C5 y T2 tendremos signo de motoneurona inferior en los miembros anteriores y signo de motoneurona superior en los miembros posteriores, si la patología está entre T2 y L4 tendremos signo de motoneurona superior en miembros posteriores y los miembros anteriores normales, si la patología está entre L4 y S3 tendremos signo de motoneurona inferior en miembros posteriores con compromiso anal y vesical dependiendo de dónde este el problema y eventualmente parálisis de la cola y si la patología está caudal a S3 solo tendremos parálisis de la cola con normalidad en los 4 miembros.
Hansen describió muy bien los cambios que se producen en el disco intervertebral, especialmente en el núcleo pulposo y los clasificó en 2 tipos: una degeneración discal que llamamos Hansen Tipo 1 que es una metaplasia condroide, es decir, el tejido del núcleo pulposo va degenerando y va transformándose en cartílago. Cuando el núcleo pulposo es suficientemente rígido como para haber desaparecido por completo la función de amortiguación el disco en cada movimiento de expansión y contracción del anillo fibroso se van provocando grietas o fisuras y en un movimiento brusco el material rígido puede llegar a atravesar una de esas fisuras y extruir de manera aguda en el interior del canal vertebral y eso da una sintomatología aguda que dependiendo si presiona la médula o las raíces de los nervios va a provocar una mielopatía o una radiculopatía.
Esta degeneración del disco en el Hansen Tipo 1 se produce por perdida de glucosaminoglicanos que son los materiales fundamentales del núcleo pulposo que por sus características físico-químicas atraen agua, esta pérdida de glucosaminoglicanos resulta en una pérdida de la capacidad de retener agua con aumento de las fibras de colágeno lo que le quita elasticidad al núcleo pulposo, con el tiempo esas células mesenquimatosas empiezan a ser reemplazadas por condrocitos desde la zona perinuclear y poco a poco va reemplazando hacia el centro del disco intervertebral, por eso este reemplazo es mucho más factible en las razas que tienen mayor cantidad de zona perinuclear como las razas condrodistróficas donde la metaplasia comienza desde muy cachorros, a partir de los 2 meses de edad y al año de vida casi la totalidad del núcleo está reemplazado por cartílago hialino.
Las razas condrodistróficas son el daschunds, pequinés, bulldog francés, Beagle, por las características se incluye al cocker inglés aunque no tienen el fenotipo de las razas condrodistróficas, lhasa apso, bichón frisé, maltés, caniche, shit zu, son todas razas de altísimo riesgo de tener extrusiones discales porque tienen una gran tendencia a hacer degeneraciones Hansen Tipo 1. Y dentro de las razas grandes que tienen mucha frecuencia de extrusión de disco se encuentran los mestizos, pastor alemán, labrador, rottweiler,dálmata y doberman.
En los perros condrodistroficos generalmente observamos una sintomatología generalmente entre los 3 y 7 años. En los perros no condrodistróficos los signos clínicos de las extrusiones generalmente aparecen mucho después entre los 6 y 8 años.
El otro tipo de degeneración que describió Hansen fue la degeneración Hansen Tipo 2 que es distinta porque en vez de haber una metaplasia condroide, hay una metaplasia fibrosa y la gran diferencia no es solo desde el punto de vista histopatológico sino también en el curso, es decir, estas degeneraciones provocan protrusiones discales y no extrusiones, que son insidiosas, progresivas, lentamente progresivas porque el material degenerado va provocando la inflamación y la reacción del anillo fibroso y ese anillo fibroso va engrosándose por la reacción inflamatoria crónica y va comprimiendo el canal vertebral poco a poco, este tipo de trastorno da dolor discogénico, el anterior también, pero este da un dolor discogénico más notorio, en este caso no hay ruptura del disco fibroso, puede haber grietas, puede haber perdida de la estructura, pero el material del núcleo pulposo degenerado permanece adentro del anillo fibroso, lo que sucede con el anillo fibroso es que se va engrosando, se va hipertrofiando y se va abombando en el interior del canal vertebral y ese abombamiento lo que va haciendo es elevar a la médula espinal y la va comprimiendo contra el techo y contra los laterales, como esto es lento y progresivo el animal va compensando, los mecanismos medulares de flujo sanguíneo especialmente van adaptándose a los cambios lentos y progresivos y los signos clínicos se van demorando o son leves,pero generalmente cuando el paciente llega a la consulta el deterioro es tan grande que es muy poco lo que se puede hacer.
Los perros no condrodistróficos de más de 7 años la mitad tienen evidencia bioquímica de degeneración discal y más o menos una cuarta parte muestran protrusión macroscópica.
La protrusión consecuencia de la degeneración tipo 2 es más frecuente en razas grandes no condrodistróficas, el Pastor Alemán es uno de los más representados, pero también el Labrador, el Golden. Ocurre primariamente en perros viejos, de 5 a 12 años de edad.
Tratamiento: los animales que solamente presentan episodios de dolor y deficiencias neurológicas moderadas podemos hacer una terapia conservadora, en que consiste la terapia conservadora, control del dolor con analgésicos y reposo con confinamiento, esto a veces es difícil, especialmente en las razas condrodistrofoide como un caniche, Beagle, cocker, tenerlo restringido en el movimiento puede llegar a ser dramático, porque cuando el perro se empiece a sentir bien empieza a querer correr, saltar, bajar escaleras, bajar las camas, entre otros, pero hay que explicarle al dueño que el perro en cuanto se sienta mejor va a empezar a hacer su vida normal y hay que restringirle todos los movimientos de riesgo y los movimientos de riesgo son especialmente bajar escaleras, bajar de las camas o muebles, demanera que estas razas que suelen vivir junto a los dueños y hacer las mismas rutinas que los dueños hay que prohibirles este tipo de cosas.
Podemos usar el meloxicam en dosis bajas por bastante tiempo con su protector gástrico y con control de la función renal. O podemos usar Tramadol o AINES en general. En general no usamos corticoides, el tratamiento con Prednisolona puede ser beneficioso especialmente en el caso de las protrusiones discales, porque la Prednisolona lo que hace es eliminar o disminuir el edema vasogénico que se produce necesariamente por la compresión medular y por la extravasación que provoca esa compresión mecánica, pero recuerden que la dexametasona o la prednisolona no es uno de los mejores analgésicos y tiene efectos colaterales adicionales que en un tejido que está sufriendo una isquemia y una hipoxia a la larga va a empeorar el cuadro.
La recurrencia de los casos es de 30 a 50%.
Terapia quirúrgica para aquellos perros que presentan hiperestesia espinal, paresia refractaria a la terapia conservadora, recurrencia o progresión de los signos neurológicos, paraplejía con mantenimiento de la percepción dolorosa y paraplejía con pérdida de la percepción del dolor de 24 a 48 horas de duración.
Respuesta global satisfactoria en 78% de los casos de extrusión y en el 22% de los casos de protrusión.
Pronóstico: Grado 0 – animal normal; Grado 1 – dolor espinal solamente; Grado 2 – dolor espinal, paraparesia ambulatoria; Grado 3 – dolor, paraparesia no ambulatoria; Grado 4 – dolor, paraplejía, sensibilidad presente; Grado 5 – paraplejía sin sensibilidad.

 

 







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