Abandono de mascotas en tiempo de pandemia, un problema de todos

El Covid-19 ha generado a nivel mundial grandes cambios y secuelas, desde el punto de vista económico, cultural, social, psicológico, ambiental, entre otros. Muchos de ellos negativos y otros positivos. Tomemos como ejemplo solo uno de ellos

M.V. Pedro J. Sánchez M.
mvi.dr.pjsm@gmail.com

El Covid-19 ha traído consigo y generado a nivel mundial grandes cambios y secuelas, desde el punto de vista económico, cultural, social, psicológico, ambiental, entre otros. Muchos de ellos negativos y otros positivos. Tomemos como ejemplo solo uno de ellos.
En el caso del ambiente, el descenso experimentado en la actividad cotidiana e industrial del ser humano ha conllevado a la disminución en las emisiones de dióxido de carbono (CO2) por lo menos un 25%, debido a la baja sustancial en el consumo de combustibles fósiles (causantes en parte del efecto invernadero). Se ha registrado una caída en la contaminación del aire y agua, generando una  mejor calidad de ambas, así como también beneficios para la población animal, vegetal y su medio ambiente. Estos son sólo algunos de los efectos favorables de esta pandemia.
Sin embargo, hay otros que se han visto menos favorecidos en toda esta etapa coyuntural que vivimos. El abandono de mascotas es un problema que lamentablemente siempre ha existido, existe y existirá. Pero en estos tiempos de pandemia, se exacerbo de manera exponencial, haciéndolo más visible ante los ojos de todos aquellos que no lo veían.
Basado en mi experiencia, he dividido en 5 grupos los agentes responsables en este problema: 1.-) Propietarios que por factores económicos con mucho dolor se ven en la necesidad de relegar al último puesto en el orden de prioridades (alimentación y salud) a su mascota, hasta que la situación se les torna insostenible porque no pueden darle de comer o se complica la salud del mismo, buscando a la larga un hogar adoptivo o sustituto. 2.-) Propietarios que con gran indolencia por problemas de naturaleza familiar y económica, simplemente deciden irse y abandonar muchas cosas, una de ellas sus fieles compañeros. 3.-) Propietarios que compran un animal cualquiera sea su gusto, para aparentar y lucirlo en su círculo social. Pasado un tiempo, los echan a la calle porque les molesta, aburre, ya no está de moda o los gastos que implican el mantenimiento y alimentación del mismo les sirve para otro capricho. 4.-) Propietarios que compran animales para que sean el juguete de sus hijos, en este caso el triste resultado es el abandono al pasar el tiempo o la muerte en pocas semanas o días.       5.-) Políticas, entes gubernamentales y privados ineficientes para atacar la causa y lo que deriva de ella.
Como pueden observar a groso modo, esto es en parte, lo que me he topado en mi ejercicio profesional. Son varias décadas con este problema. Décadas en donde los animales de la calle o en situación de abandono, eran confinados en instalaciones o recintos que no reunían las condiciones para la permanencia de los mismos, no sólo generando un gran problema desde el punto de vista de zoonosis sino también daños irreversibles en la salud general de los mismos. La inexistencia e ineficiencia de leyes existentes no acordes con la problemática, a parte de instituciones, entes, colegios, gremios o personas ineficaces encargadas de solventar la situación, acarrearon consigo grandes pérdidas de vidas animales que pudieron ser evitadas.
Ahora bien,  tomando en consideración el tema particular del ambiente, podemos observar como en este caso, todo lo negativo fue dando un viraje y tornándose poco a poco en algo positivo. Solo hagámonos las siguientes preguntas: ¿Cuántas personas se preocupaban por los animales en condición de calle o abandono?, ¿Cuántas habían organizadas para ayudar animales en condición de calle o abandono?, ¿Cuántas personas que rescataban animales eran supervisadas para garantizar que estaban haciéndole un bien a estos animales y no lucrándose de ellos?, ¿Cuántas de estas personas que rescataban animales contaban con los insumos, medicamentos, alimentos y asesoría profesional para tratar de llevar a buen término cada caso?. La respuesta es muy sencilla, muy pocas. Debemos irónicamente agradecerle a la pandemia, porque gracias a ella muchos han recuperado el sentido de humanidad, hermandad, vocación, sentido de responsabilidad, amor y respeto a todo ser viviente, lo cual ha conducido a la materialización y conformación de grupos rescatistas, refugios, hogares sustitutos entre otros, (algunos legalmente establecidos y otros independientes) que vienen sumando y aportando con acciones positivas a esta noble causa para ayudar a estos animales.
Actualmente en Venezuela existen ciertas estadísticas emitidas por distintas fundaciones e instituciones, pero sin ningún tipo de consenso entre ellas, por lo que no se cuenta con datos fidedignos de la problemática actual. La Fundación Apegate hace 4 años reportó un promedio de 200 mil perros y gatos dejados a la deriva a nivel nacional, por año. En Marzo de este año se estima que esta cifra aumentó un 80% aproximadamente.
Para aquellos que leen esta revista saben que mis artículos siempre tienen un sentido médico y científico, pero en esta oportunidad, quiero aprovechar de felicitar a todas aquellas personas, fundaciones, técnicos, colegas, ayudantes y voluntarios que están aportando de manera coordinada y responsable para inclinar la balanza hacia el lado positivo. Pero, así como los felicito, también me permito darles el  siguiente consejo: Las grandes decisiones conllevan a grandes responsabilidades, es menester que todos sin excepción, estemos vigilantes de todas estas fundaciones, instituciones, entes y demás figuras concebidas en estos tiempos para que no se desvirtué su razón de ser, y así, se vean nuevamente afectados los más vulnerables e inocentes en todo esto. Son muchas las medidas, normativas y regulaciones, que deberán ser ideadas y aplicadas para un correcto funcionamiento en el futuro, pero sólo el tiempo y las experiencias nos dirán cuales han de ser.
No alcanzaría el tiempo, ni páginas escritas para tratar este tema, solo espero que esto acá plasmado sirva de reflexión e incentivo. Finalizo dejándoles 3 frases de las muchas que hay, pero que a mi parecer, son las más resaltantes para el tema en cuestión:

“Estoy a favor del derecho de los animales, al igual que del derecho de los humanos. Ese es el camino de un ser humano completo”. (Abraham Lincoln).

“Si tener alma significa ser capaz de sentir amor, lealtad y gratitud, los animales son mejores que muchos humanos”. (James Herriot).

“La grandeza de una nación y su progreso moral puede ser juzgado por la forma en que sus animales son tratados”. (Mahatma Gandhi).
Nota: La Medicina Veterinaria es una profesión complicada y muy delicada, puesto que la mascota no puede decir que siente, que le duele y desde cuándo. Lamentablemente, el desconocimiento por parte del público en general de la complejidad del oficio y el grado de conocimientos que el Médico Veterinario debe adquirir, actualizar, acumular y extrapolar según la especie que se trate y su caso en particular, ha favorecido a personas inescrupulosas que piensan que por poseer conocimientos empíricos, llenar su ego al ser llamados Doctores(as) y tener un beneficio económico, ponen en riesgo la vida de nuestros pacientes, creándoles a ustedes, sus dueños, un gran pesar y posterior pérdida, que muchas veces es irremplazable ya que son un miembro más de familia.

 





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