La historia de smoky
una diminuta perra héroe militar de la II guerra mundial

A mediados de 1944 en plena Guerra Mundial, en el teatro de operaciones militares del pacifico nace la historia de Smoky. Quien fue uno de los perros de guerra más famosos de la historia

Editado por: Pablo E. Mora D.
Adiestrador Canino

Durante los días de constantes enfrentamientos entre los soldados estadounidenses y japoneses en Nueva Guinea, los soldados estadounidenses encontraron una pequeña perra de raza Yorkshire Terrier, escondida en una guarida de zorro. En un primer momento todos pensaron que era la mascota de sus contrapartes japoneses, pero al llevar a la perrita a un campo de prisioneros, se dieron cuenta que no entendía ordenes en inglés o japonés.

Un soldado raso decidió adoptarla y pasaron muchos meses juntos hasta que tuvo que venderla por 6 dólares que vendrían a ser un promedio de casi 100$ actuales para pagar sus deudas de póquer a otro soldado, El soldado que compro a Smoky se llamaba William Wynne. 

El soldado Wynne nombro a la pequeña perrita “Smoky” que significa ahumado y lo hizo por el color de su pelaje. De esa forma esa Terrier se volvió la compañera fiel de este soldado durante toda la guerra incluso, después del fin del conflicto.

Como Smoky fue encontrada y adoptada por los soldados nunca fue aceptada como un perro oficial de guerra. Por esta razón el ejército oficialmente nunca le ofreció servicio de veterinaria o siquiera raciones de comida. La alimentación y cualquier medicamento dependían exclusivamente de Wynne y sus compañeros. Vale acotar que Smoky nunca se enfermó o fue herida de forma grave, a pesar, que realizo una gran cantidad de actividades peligrosas.

Esta perrita sirvió con el 5to cuerpo de la fuerza área, específicamente, con el escuadrón de reconocimiento y de fotografía. Cumplió más de 12 misiones de reconocimiento.  

 

Wynne junto con Smoky sobrevivieron íntegramente a más de 150 ataques aéreos por parte del ejército japonés durante su estadía en Nueva Guinea. Además, sobrevivió un tifón en Okinawa.

Wynne dejó constancia de las muchas veces que Smoky salvo su vida y la de sus compañeros, por ejemplo, cuando un navío de transporte fue atacado por aviones japoneses. Smoky no solo puso en alerta a Wynne, sino cuando el barco fue atacado y este empezó a hundirse Smoky lo ayudo a encontrar el camino más rápido para salir del barco antes de que se hundiera.

Cuando se encontraban fuera del campo de batalla, Smoky ayudada a olvidar el estrés de la guerra al mantener entretenidos a las tropas en el teatro del pacifico haciendo trucos y piruetas. En los peores momentos, Smoky lograba levantar el ánimo de los soldados estadounidenses. Estos actos circenses serian de utilidad para los ingenieros que construían una base aérea en la campaña de Luzón. Para crear esta base aérea, Cuerpos de ingenieros estadounidenses necesitaban conectar un cable de telégrafo de 22 metros de largo entre dos puntos conectados por una gran tubería. Se estimaba que se necesitaría tres días de trabajo para completar la tarea, además del riesgo de ser atacados por los japoneses.

Esto significaba, que necesitarían cientos de hombres en estado de alerta mientras se realiza la operación en caso de ser atacados.

En cambio, Wynne amarro al collar de Smoky el cable, ella sin vacilación ni demora recorrió todo el túnel realizando la tarea en media hora. Esto permitió construir la infraestructura de comunicaciones de la base sin mayores inconvenientes y en tiempo récord.

Esta simple tarea que hizo Smoky evito que se tuvieran que movilizar 250 soldados de la fuerza área estadounidense manteniendo activo 40 aviones de combate o reconocimiento para la defensa de la base mientras se completaba la tarea de conectar la línea de telégrafo.

Pero las proezas de Smoky no se quedaron en llevar ese cable telefónico a través de esa tubería. El soldado Wynne enfermo de dengue y fue llevado a un hospital, las enfermeras le pidieron poder llevar a la perrita a visitar a otros pacientes heridos en la invasión de la Isla Biak que se encontraban en el mismo centro médico.

En pocos días, Smoky se había convertido en un remedio efectivo para mejorar el estado anímico y físico de los pacientes del hospital. Tal fue su impacto, que Wynne y Smoky recibieron invitaciones para actuar en otros hospitales. Su efecto provocó que se usaran aún más los perros dentro de las terapias para recuperar a los soldados, hasta el punto que a finales de los años 40 se habían donado hasta 700 perros solo para esta causa en las filas estadounidenses. Smoky y Wynne continuaron haciendo giras por hospitales hasta que la perrita se 'jubiló' en 1955.

En reconocimiento de su trabajo, Smoky fue premiada con ocho medallas y se le permitió quedárselas también esto fue muy significativo porque otros perros militares que recibieron premios similares se les quito este honor después de la guerra.

En el 21 de febrero de 1957, la “soldado” Smoky murió inesperadamente a la edad de 14 años. Wynne y su familia enterraron a Smoky en una caja de municiones de la segunda guerra mundial en la reservación Rocky Rive en Ohio.

Casi 50 años después, en el día de veteranos del 2005. Se hizo una escultura de bronce de tamaño real de Smoky sentada sobre un casco de soldado. La escultura fue erigida en el mismo sitio donde Smoky fue enterrada.

En el frente está escrito el siguiente mensaje: “Monumento dedicado a Smoky, El Yorkie ayudante y a todos los perros de todas las guerras”.    

Fuente: reportaje de genial.guru. perros que jugaron un papel importante en la historia de la humanidad. Phillipe Riverot Blog, Smoky, héroe de la segunda guerra mundial. Portal 20 minutos, La historia de la diminuta yorshire que salvo a 250 militares y 40 aviones en la segunda guerra mundial



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